Once sociedades científicas colaboran en el primer Documento de Consenso sobre prevención del Herpes Zóster y la Neuralgia Post-Herpética

herpes zósterSe estima que una de cada cuatro personas podría sufrir HZ a lo largo de su vida(i), lo que reduce gravemente online cialis el bienestar de quien lo padece y debilita su salud. 
La NPH es la complicación más frecuente y dolorosa del HZ; el 40% de los casos aparecen en mayores de 70 años y, aproximadamente, el 65% en las personas mayores de 50 años(ii,iii). 
Uno de los puntos clave del documento es la prevención del HZ y la NPH, para los cuales no existe en la actualidad en España ninguna herramienta de prevención y los tratamientos actuales no son eficaces.

Madrid, 27 de enero de 2014.- La elaboración del primer Documento de Consenso sobre prevención de Herpes Zóster (HZ) y Neuralgia Post-Herpética (NPH) surge del interés de once sociedades científicas de ampliar el conocimiento acerca de esta patología de elevada incidencia y mejorar su manejo. Su objetivo no es otro, que facilitar la identificación del HZ en la práctica clínica para mejorar su diagnóstico y tratamiento, de forma que se reduzca el impacto negativo sobre la salud de los ciudadanos afectados. De forma especial, aborda y explora las posibilidades que podría generar la única vacuna que cuando esté disponible permitirá prevenir el Herpes Zóster entre quienes más riesgo presentan de padecer este tipo de infección: las personas mayores.Para el doctor Ramón Cisterna, coordinador del Documento y Jefe del Servicio de Microbiología Clínica y Control de la Infección del Hospital de Basurto en Vizcaya, “esta iniciativa pretende, desde la multidisciplinaridad de quienes hemos participado en el desarrollo de la misma, ofrecer una visión lo más completa posible sobre el Herpes Zóster que facilite, no sólo su reconocimiento si no también su comprensión y su impacto sobre los ciudadanos”. Para el doctor Cisterna, “preservar la calidad de vida de la población de edad avanzada es uno de los retos de nuestro actual sistema socio-sanitario, especialmente en nuestro país dado el envejecimiento de nuestra sociedad”. Sobre este colectivo, “los profesionales sanitarios, además de prestar nuestro apoyo, tenemos el deber de trabajar de forma intensa desde la prevención, para lograr que al mismo tiempo que las personas vivan más años, también lo hagan con mayor calidad de vida, de forma que la edad no implique mayores posibilidades de desarrollar Herpes Zóster”.Situación actual del Herpes Zóster en España

El HZ es una enfermedad vírica frecuente y debilitante causada por la reactivación del virus varicela zóster (VVZ), el mismo que causa la varicela, una enfermedad típica de la infancia que ha sufrido el 95% de los adultos en Europaiv. Tras padecer la varicela el VVZ permanece latente en el sistema nervioso y puede reactivarse como HZ en cualquier momento. Esta enfermedad es tan frecuente que se estima que aproximadamente 1 de cada 4 personas desarrollará HZ en su vidav. Donde la edad es el principal factor de riesgo de esta enfermedad, cuya incidencia es elevada a partir de los 50 añosvi. De hecho, el único factor de riesgo claro para el desarrollo del HZ es la edad y ese riesgo se incrementa a medida que se van cumpliendo años y el sistema inmunólogico se deteriora.El hecho de que esta enfermedad sea más frecuente en este grupo de población se debe, según el doctor José Luis Cañada Merino, Coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Vacunación de SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria), “a que coincide con una pérdida de funcionalidad de nuestro sistema inmunológico, lo que hace que cada vez éste sea menos eficaz a la hora de controlar algunos procesos relacionados con virus y microorganismos”.

Los principales síntomas iniciales del HZ son la cefalea, el cansancio y una sensación de malestar general. Aparece en la piel una zona dolorosa que produce una sensación ardiente o punzante con escozor y prurito que suele localizarse en el tronco, el cuello, la cara o el ojo. En pocos días esa zona dolorosa se convierte en erupción cutánea con ampollas que acaban, finalmente, en costras que cicatrizan. La mayoría de las personas se recuperan en un plazo de 2 a 4 semanas pero en algunos casos el HZ puede provocar complicaciones graves.

Consecuencias del HZ

Una de las complicaciones más severas y frecuentes del HZ es la Neuralgia Post-Herpética (NPH) que, según el doctor Cañada, “consiste en un dolor neurálgico persistente en el área de la erupción cutánea, incluso cuando ésta ha desaparecido, debido al daño de un nervio causado por el virus cuando avanza hacia la piel”. La NPH es mucho más frecuente en las personas ancianas; el 40% aparece en mayores de 70 años y, aproximadamente, el 65% en los pacientes mayores de 50 añosvii viii. En cuanto a la prevalencia de NPH en España, el estudio de Cebrián Cuenca indica que el 47,6% de los pacientes continuó experimentando dolor un mes después de la aparición de la erupción cutánea del HZ, el 14,5% a los 3 meses, el 9,0% a los 6 meses y el 5,9% al año de seguimientoix.

Por su parte, el doctor Pedro Javier Cañones, Secretario General de SEMG (Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia) explica que “este dolor neuropático por irritación directa del nervio se asemeja mucho a al que produce la corriente eléctrica, como si fuera una descarga. Por desgracia es muy frecuente e invalidante y afecta enormemente a la calidad de vida del paciente”. Cuando el dolor cursa agudo éste supera al dolor del parto, mientras que cuando el dolor cursa crónico es comparable con la fibromialgia.(x)

El impacto en la calidad de vida es absoluto porque los dolores derivados del HZ son dolores lancinantes, de aparición caprichosa que no están relacionados con ningún fenómeno como puede ser el movimiento. “Es un dolor que interfiere el sueño, la realización de actividades diarias; es un dolor que acaba afectando al ánimo porque nadie con un dolor crónico e intenso puede tener su ánimo intacto y, por tanto, el impacto que tiene sobre la calidad de vida es tremendo, compromete absolutamente la calidad de vida de la persona que lo padece”, añade el doctor Cañones.

Otra de las complicaciones que puede ocasionar el HZ y que, según los expertos, afecta entre el 10-25%(xi) de los pacientes es el herpes oftálmico que puede provocar unas secuelas gravísimas como la ceguera.

Un futuro prometedor

Uno de los aspectos relevantes del documento de consenso es el tratamiento y la prevención del HZ y la NPH. Los tratamientos actuales no son totalmente satisfactorios, especialmente en el caso de la NPH. Sin embargo, sí es posible prevenirlo gracias a la primera y única vacuna disponible para esta enfermedad, que se espera que en España se comercialice a lo largo de 2014. Esta vacuna se administra ya en otros países como Estados Unidos, Reino Unido –donde se vacuna a los 70 y 79 años- y Suecia. En Francia cuenta con recomendación y financiación para una cohorte de 65 a 74 años.

El doctor Ramón Cisterna explica, “se trata de una vacuna efectiva y segura que impide que el virus que ya tenemos en nuestro organismo se reactive. Nos refuerza la inmunidad”. Precisamente el Estudio ZEST, elaborado en 2012 y realizado en fase III en 22.439 hombres y mujeres de 50 a 59 años de edad reveló que la vacuna redujo de forma significativa -en un 70%- el riesgo de presentar HZ y NPH en comparación con el placebo con sólo una inyección(xii).

La prevención del HZ y la NPH a través de la vacunación contribuirá a mejorar el bienestar de las personas mayores de 50 años, evitándoles enfermedades dolorosas y debilitantes que afectan seriamente a su vida diaria, su productividad laboral, su contribución económico-social, al mismo tiempo que reducirá la presión sobre los sistemas sanitarios al reducir el uso de recursos asistenciales, incluyendo tratamientos.

SS.CC involucradas en el Documento de Consenso

En la elaboración del primer Documento de Consenso sobre la prevención del HZ han participado 11 Sociedades Científicas:

  • Academia Española de Dermatología y Venereología  Asociación Española de Vacunología
  • Asociación de Microbiología y Salud
  • Sociedad Española del Dolor
  • Sociedad Española de Geriatría y Gerontología
  • Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria 
  • Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria
  • Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia
  • Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene
  • Sociedad Española de Neurología
  • Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica

i Edmunds WJ et al. The epidemiology of herpes zoster and potential cost-effectiveness of vaccination in England and Wales. Vaccine 2001;19:3076-90.
ii Burgoon CF, Burgoon JS, Baldridge GD. The natural history of herpes zoster. JAMA. 1975;164:265-269.
iii Niv D, Maltsman_Tseikhin A. Postherpetic Neuralgia: The Never-Ending Challenge. Pain Practice 2005; 5. Issue 4: 327-340
iv Johnson RW, Wasner G, Saddier P, Baron R. Postherpetic neuralgia: epidemiology, Pathophysiology and management. Expert Rev Neurother 2007;7(11):1581-95
v Edmunds WJ et al. The epidemiology of herpes zoster and potential cost-effectiveness of vaccination in England and Wales. Vaccine 2001;19:3076-90.
vi Hope-Simpson, Herpes Zoster in practice, Postherpetic neuralgia, Journal ofthe Royal College of General Practitioners, 1975, 25, 571-575
vii Burgoon CF, Burgoon JS, Baldridge GD. The natural history of herpes zoster. JAMA. 1975;164:265-269.
viii Niv D, Maltsman_Tseikhin A. Postherpeticd Neuralgia: The Never-Ending Challenge. Pain Practice 2005; 5. Issue 4:327-340 ix Cebrian-Cuenca AM, Díez-Domingo J, San-Martin-Rodriguez M, Puig-Barber• J, Navarro-Perez J; Herpes Zoster Research Group of the Valencian Community. Epidemiology and cost of herpes zoster and postherpetic neuralgia among patients treated in primary care centres in the Valencian Community of Spain. BMC Infect Dis. 2011;11:302.
x Katz J, Melzack R. Surg Clin N Amer (1999),
xi 1. Liesegang TJ. Ophthalmology (2008). 2. Opstelten W. BMJ (2005) xii Efficacy, Safety, and Tolerability of Herpes ZosterVaccine in Persons Aged 50–59 Years Kenneth E. Schmader,2012 Ketchum

 
Publicado en Medicina21 el 27 de enero de 2014

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