Declaración de Barcelona sobre uso de antibióticos

La Alianza Mundial de Organismos Multirresistentes ha impulsado un documento sobre el empleo correcto de los antibióticos, con medidas dirigidas tanto a las autoridades sanitarias como a los médicos.

La necesidad de concienciar ante el mal uso de los antibióticos en Europa ha llevado a un grupo de expertos de la Alianza Mundial de Organismos Multirresistentes (Waamro) a elaborar la Declaración de Barcelona. El documento, coordinado por el ex presidente de los intensivistas franceses Jean Carlet, se ha presentado en el XVII Simposio Internacional de Infecciones en el Paciente Crítico, que se ha celebrado en Barcelona.

La administración de antibióticos es habitual en el ámbito de los cuidados intensivos. Por este motivo, los expertos que han redactado la Declaración de Barcelona quieren alertar de que su mal uso provoca 25.000 muertes al año en Europa, a causa de los efectos secundarios y por la generación de resistencias.
Uno de los objetivos del texto que se acaba de presentar es que las pruebas de diagnóstico se realicen sólo cuando las infecciones lo precisen.

“El buen uso de los antibióticos podría salvar muchas de estas vidas. Por eso queremos concienciar sobre su mal uso en el continente, lo que ha llevado, probablemente, a que se hayan administrado, bien de forma excesiva, bien en dosis o en periodos inadecuados. Estas circunstancias han llevado a que las infecciones sean multirresistentes en las unidades de cuidados intensivos, donde se concentran enfermos con estas características”, ha alertado Antoni Torres, impulsor de la Declaración de Barcelona, catedrático de Neumología y director de la Unidad de Cuidados Intensivos Respiratorios del Hospital Clínico de Barcelona.

“Hay casos en que no queda ningún fármaco que se pueda utilizar cuando un organismo es multirresistente, o hemos de utilizar antibióticos como la colimicina en neumonía en forma de aerosol. A todo

este problema se une la sequía por parte de la industria farmacéutica en la producción de nuevos antibióticos. Los motivos de que la industria no esté muy interesada son la dificultad del proceso y los estrictos requerimientos de las autoridades sanitarias”.

La Declaración de Barcelona propone que las autoridades sanitarias proporcionen medios y programas que permitan que los médicos se conciencien y utilicen los antibióticos de manera juiciosa para que en unos años se revierta en parte esta situación.

Diagnóstico
El documento impulsa también el uso de las pruebas de diagnóstico sólo cuando las infecciones lo precisen. Como recuerda Torres, “en muchas ocasiones se trata con antibióticos cuando un paciente tiene fiebre en cuidados intensivos. Pero, por un lado, la fiebre no es sinónimo de infección y, si no se aplican técnicas microbiológicas, no se podrá saber ni el microorganismo ni el patrón de infección. Por lo tanto, se utilizan dos o tres antibióticos durante varios días y, si tuviéramos la certeza etiológica y el patrón de antibiograma, el tratamiento podría reducirse a un único antibiótico”.

Otra recomendación para la prevención de la infección es el uso de soluciones alcohólicas en el lavado de manos y en el lavado de la cavidad oral con clorhexidina y antisépticos para prevenir la colonización del enfermo. Además, se reitera la absoluta prioridad que supone la vacunación. “Es muy importante para evitar infecciones graves de la comunidad: en el caso de las infecciones respiratorias, por un lado la vacunación antigripal y por otro la vacunación antineumocócica”, ha subrayado.

La Declaración de Barcelona reitera que la información en este ámbito es imprescindible, con programas educaciones tanto para los profesionales sanitarios como para la población general. Torres ha señalado que estos programas permiten hacer entender la importancia de medidas preventivas como las vacunas e impulsan el uso juicioso de los antibióticos”.

Fuente: diario médico, 6-2-2012

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